El reto de la repatriación

El reto de la repatriación

Repatriarse no significa únicamente volver a quedar con los amigos de toda la vida y hacer una visita a esa pastelería que tanto le gustaba visitar los viernes por la tarde. Una vez regresados a su país, muchos expatriados experimentan lo dura que es la «vuelta a casa» y se les hace muy cuesta arriba el proceso de readaptación. Las cuestiones laborales, trámites administrativos farragosos y la extraña sensación de no sentirse en casa, pueden llegar a desmoralizar al más pintado. ¿Recuerda la minuciosidad con que lo planeó todo antes de salir al extranjero...? Pues viene a ser lo mismo, pero al revés.

Ponerse al día en el trabajo

Cuando concluye su cometido laboral en el extranjero, los expatriados suelen regresar al puesto de trabajo que venían ocupando, pero no siempre se vuelven a encontrar las cosas tal y como las habían dejado. Además, si firmó usted un contrato de trabajo sujeto a la legislación del país al que se marchó, puede encontrarse con que al volver a su país se haya quedado sin empleo.

Readaptarse al puesto de trabajo

Hace cuatro años que se marchó usted a trabajar al extranjero, en una de las filiales de su empresa, por un plazo de tiempo fijado de antemano. Concluye y regresa a su país. Ahora está tratando de encontrar su departamento y la puerta de su despacho... Suele ocurrir que al haber estado fuera tanto tiempo, su empleo ya no le resulte nada familiar. Sólo ve caras nuevas, que ya no logra reconocer. Han cambiado las prioridades, y también lo han hecho las tareas que le asignan. Además, el trato con sus superiores al que se ha acostumbrado fuera se ha basado más en el provecho mutuo, y la experiencia internacional ha enriquecido sus destrezas profesionales. Y entonces, ¿qué hay del reconocimiento al que aspiraba? Sus superiores y los compañeros le despachan con un simple «¿Qué tal?». ¿Acaso es posible que simple y llanamente ya no pueda readaptarse? Durante su estancia en el extranjero, usted cambia. Y su empresa, también.

Para ahorrarse disgustos gordos, la regla de oro es permanecer en contacto durante la estancia en el extranjero. No deje que se olviden de usted: pásese por la oficina de vez en cuando, mantenga el trato con los compañeros, pregunte en Recursos Humanos qué oportunidades laborales podría haber disponibles para cuando vuelva, etc.

Encontrar empleo

Puede que al regresar se haya quedado sin empleo en su país: a veces hay que ponerse a buscar trabajo nada más regresar, recién repatriado. Tal vez había pedido una excedencia para marcharse a otro país con su pareja y ahora quisiera saber cómo hacer para que ese lapso de cuatro años en su currículum no dé la nota. O tal vez su experiencia en el extranjero le haga ansiar cambios y desea que su trayectoria laboral tome otro rumbo. La expatriación puede entrañar en sí infinidad de incertidumbres, y entre ellas puede hallarse la imposibilidad de reincorporarse al trabajo nada más regresar.

Según cuál haya sido su régimen laboral en el extranjero (desplazado o expatriado), podrá tener derecho a prestaciones por desempleo:

  • Dentro del Espacio Económico Europeo, tiene derecho a solicitar en un país el cómputo de las prestaciones por desempleo de otro. Deberá solicitar dicho reconocimiento lo antes posible una vez regrese (los plazos pueden variar, por lo que conviene informarse in situ y solicitarlo a la mayor brevedad).
  • Fuera del Espacio Económico Europeo, la normativa difiere según cada país. Antes siquiera de expatriarse, infórmese de forma fidedigna de qué pasará cuando regrese a su país si regresa sin empleo.

Trámites administrativos

Tal vez haya olvidado lo tediosas que resultaron las gestiones administrativas a la hora de expatriarse. Los preparativos de repatriación le refrescarán la memoria... Sea previsor y se ahorrará sustos de última hora.

  • Asegúrese de que dispondrá de un seguro de salud adecuado cuando regrese a su país. Salvo que la empresa que le destine fuera se haga cargo de usted directamente, lo habitual es que su cobertura durante la estancia en el extranjero sea la del régimen de la Seguridad Social del país de expatriación (país de destino) o la de un seguro de expatriación. Dentro del Espacio Económico Europeo la asistencia sanitaria y las prestaciones de la Seguridad Social son exportables. Solicite el formulario E-104 antes de salir de su país. Este procedimiento también puede ser válido entre países que tengan suscrito un convenio bilateral internacional de Seguridad Social.
  • Si ha cotizado o tributado en el extranjero, solicite a la administración correspondiente del país de estancia que le facilite un documento acreditativo de ello.
  • Haga los trámites oportunos para matricular a sus hijos en la escuela.
  • Piense en cómo va a transferir dinero. Si desea abrir una cuenta en el extranjero, recuerde que en muchos países es obligatorio declarar todas las cuentas de las que sea titular en el extranjero: infórmese de los trámites oportunos.

Readaptarse a su país

No, el choque cultural que pueda vivir al poco de haber vuelto a su país no es un síntoma del jet lag, y es que una larga experiencia en el extranjero le habrá cambiado. Como recién repatriado (emigrante retornado), habrá ocasiones en las que se sienta como un extranjero en su propio país. Por poner un ejemplo, figúrese que ha pasado cinco años en un país tirando a pobre y que de golpe y porrazo regresa a su país, que es acomodado: ya no verá las cosas del mismo modo. Es posible que a los amigos y a la familia no les entusiasme que les hable todo el rato de su estancia en el extranjero, y que las preocupaciones cotidianas de ellos le parezcan aburridas y anodinas a usted. Si se siente incomprendido o diferente, es simplemente porque usted y su círculo social tienen en común menos que antes. Por añadidura, puede que le cueste volver a acostumbrarse a los hábitos de su país, que ya tenía olvidados.

¿Y cómo puede evitar que un retorno demasiado incómodo le pille desprevenido?

  • Permanezca en contacto todo lo que pueda con familia y amigos durante su estancia en el extranjero.
  • Si puede, vuelva a su país de origen de vez en cuando durante la expatriación.
  • Comente sus preocupaciones con otros expatriados recién retornados o que estén a punto de hacerlo.
  • Empiece a pensar en el proceso de repatriación en su conjunto con suficiente antelación.

Los emigrantes retornados suelen echar de menos el país extranjero. Si siente el impulso de reservar un billete de vuelta al país del que acaba de llegar, no se precipite y dése un tiempo para readaptarse.

Más información acerca de la repatriación:

¿Le cuesta aclararse con el papeleo? Consulte la lista de trámites del sitio InterNations website.

Fecha de publicación : 13 Feb 2013

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