Salud en el extranjero: ¿cosa de mujeres?

Son las mujeres las que suelen encargarse de la faceta sanitaria de la vida en el extranjero.

He aquí algunos sencillos consejos acerca de esta faceta determinante para el éxito de una expatriación.

Preparativos necesarios previos a la expatriación

Las mujeres están más concienciadas de las cuestiones de salud, por lo que están más pendientes de ellas, ¡y razón no les falta!

El cambio de ritmo de vida (diferencias climáticas, de estación anual, el estrés, el cansancio al llegar, dificultades de adaptación, etc.) y las disparidades entre los sistemas de salud del país de origen y el de expatriación, requieren la organización de un dispositivo a prueba de errores.

Un dispositivo que empieza por tomarle el pulso al estado de salud de toda la familia mediante un diagnóstico preciso. Con un chequeo médico exhaustivo se podrá poner al día y completar el historial médico de cada cual, valiosísimo en el extranjero y necesario para no salir del país con problemas ópticos o dentales fáciles de subsanar antes del viaje pero que pueden resultar complejos y caros de solucionar en el extranjero.

También es imprescindible informarse sobre el coste y la accesibilidad de la medicina local así como sobre el sistema de protección social existente.

Saber precaverse frente a sucesos traumáticos

El acceso a servicios avanzados de repatriación, como el regreso anticipado en caso de fallecimiento de un allegado, la transmisión y envío de medicamentos o la cobertura de la visita de un allegado en caso de hospitalización en país extranjero (en el supuesto de expatriación individual) son ineludibles.

Asimismo, resulta insoslayable la contratación de garantías de previsión sólidas (por ejemplo, el abono de un capital en caso de fallecimiento o invalidez, o las indemnizaciones diarias en caso de baja laboral) para cualquier viaje en pareja y más aún si es con hijos.

En caso de percance de salud grave, no podrá procederse a la repatriación a España si el estado de salud del paciente no lo permite. Por tanto, es crucial tener cubierta la hospitalización in situ y los honorarios asociados y que el reembolso de los gastos ocasionados se efectúe con arreglo al porcentaje de reembolso de gastos reales que haya escogido el asegurado. Tenga en cuenta que un día de hospitalización en cuidados intensivos en Norteamérica, Asia o Sudáfrica asciende a 7.500 €… 

La asistencia sanitaria es de pago en la mayoría de los países, por lo que tendrá que abonar parte o la totalidad del coste y, salvo contadas excepciones, la Seguridad Social no se hará cargo de dichos gastos a su regreso a España o su país de origen, por lo que es fundamental que contrate un seguro de cobertura de sus gastos sanitarios desde el primer euro.

La gestión de la salud en el día a día

En aquellos países donde el coste de la medicina es elevado, es fundamental que el reembolso de los gastos sanitarios «usuales» se efectúe con arreglo a un porcentaje de los gastos reales determinado por el asegurado, sin franquicia y con topes de reembolso suficientes. Preste atención también a la hora de comprobar los topes de reembolso que le ofrezcan.

Por otra parte, las mujeres que tengan en perspectiva concebir han de tener en cuenta el coste de una posible maternidad en extranjero, que puede resultar elevadísimo (en Estados Unidos o América del Sur, un parto sin complicaciones puede costar entre 7.500 € y 10.000 €). De hecho, la maternidad sólo estará cubierta si la concepción es posterior a la fecha de suscripción de la cobertura de salud.

Además, algunas pólizas prevén la posibilidad de cubrir, además de a los padres expatriados, a los hijos de éstos si se quedan en su país de origen para cursar estudios.

Fecha de publicación : 11 Mayo 2012

Otro(s) artículo(s) sobre este tema